LOS INICIOS

capitulo 1 1Se empezaba la década de los cincuenta y fue precisamente en 1952 cuando podemos situar el renacer del teatro en Carcaixent. Con motivo de un festival benéfico se montó  el 10 de Junio de 1952, en el Teatro Patronato, la Zarzuela del Maestro Sorozábal  “La del manojo de rosas”, a cargo de los jóvenes de Acción Católica al frente de su Presidente D.Agustín Oliver  y  bajo la Dirección Artística de D.Manuel Andrés  y  Dirección Musical de D.José Mª Gomar. Fue tal el éxito que animó a los intrépidos aficionados teatrales a repetir la experiencia.

            Esta vez la dirección hubo de cambiar de manos al haberse ausentado de Carcaixent por motivos profesionales tanto el Profesor Gomar como el actor Manolo Andrés, y fue D.Vicente Far, un maestro nacional del Grupo Escolar Navarro Darás el que implicó a Pascual Peralt y Ricardo Oliver y, para que se hicieran cargo respectivamente de la Dirección artística y musical de otra zarzuela que se pensaba montar, esta vez se trató de “La rosa del azafrán” del maestro Jacinto Guerrero, cuyo estreno el 20 de Diciembre del 52, tuvo tal éxito que hubo que repetir la representación  tres dias después.

            Esta juventud entusiasta, y católica, animada por un público que les instaba a continuar su labor  se constituyó en Agrupación, lo que supuso estructurar el trabajo, plan de ensayos, etc. y en suma  una apuesta por el compromiso de todos los que formaban  “el grupo”. Había nacido la “ AGRUPACIÓN ARTÍSTICA TITULAR DEL TEATRO PATRONATO”  y el puente de mando de esta nave venía ocupado por Pascual Peralt como Director Artístico, Ricardo Oliver como Director Musical  y Salvador Prades como Supervisor (Regidor).   

            En  “La rosa del azafrán”  se incorporó el barítono local  Lacárcel de Palomares; también actuaron Matilde Cucarella  (Soprano), así como Pepita Alís (actriz de carácter), Ángeles Rodriguez (actriz y tiple cómica), Pascual Peralt (primer actor) y Enrique Borrás (tenor cómico), entre otros.  

            La fama de la naciente Agrupación traspasa los límites locales y son requeridos para representaciones  en poblaciones de la comarca, lo que acrecienta el esfuerzo de la compañía, más si tenemos en cuenta el mérito que supone levantar  los costosos montajes zarzueleros: Escenografía, vestuario, orquesta,…Todo un empeño altruista, generoso y entusiasta.

            Otras  representaciones de zarzuelas siguieron marcando la pauta de la Compañía Teatral ; de hecho en el nuevo año 1953, la zarzuela se enseñorea del paisaje, así recogemos de forma destacada “Katiuska” con 6 representaciones ese año,“La tabernera del puerto”, ”La montería” y “La dogaresa”  con dos representaciones  cada una de ellas, para acabar con “Molinos de viento” con tres representaciones .

 El año 1954 no fue menos generoso en el género chico:  Tres nuevas representaciones de “ La montería”, y dos del resto de repertorio zarzuelero puesto sobre esos escenarios por la esforzada muchachada del Teatro Patronato: “ La verbena de la Paloma “ y ” El Redentor” (de Sanchez Navarrete y Martínez Coll),  en Abril de este año 1954), “Los gavilanes” ,”La del soto del parral“, y nuevamente la exitosa “Katiuska”.

            El monopolio  zarzuelístico apenas se ve truncado estos primeros años de despegue de la compañía por las representaciones  de comedias como  “El sueño dorado” de Vital Aza  a finales del 53,  y con esa suerte de “estipendio” al Patronato interparroquial  o a su mentor espiritual  El Rvdo. Don Manuel Cerdá Porres, y a la Santa Madre Iglesia que significaba la puesta en escena con puntualidad casi anual y siempre  con gran éxito y contento de los buenos cristianos, y que tenemos datada en las Navidades del 54  (exactamente el 4 de Enero del 55) , nos referimos a la obra “A Belén Pastores” con letra i música de D.Manuel Cerdá.

            Ya propiamente en 1955  son escenificadas por la Compañía del Teatro Patronato las siguientes  zarzuelas: “La del soto del parral” (dos representaciones), “Molinos de viento” (una), “La dogaresa” (tres), así como  puesta en escena de nuevo repertorio  “Bohemios”, “La canción del olvido” y “El barberillo de Lavapiés” con dos representaciones cada una.

            Pero a pesar del entusiasmo y esfuerzo que animó a todos los componentes de la Compañía para levantar  sobre los escenarios lo más granado del género de la Zarzuela, diversas circunstancias adversas no hicieron posible el participar en competición en Torrelavega en el  Concurso  anual de Zarzuela  para aficionados. Sin embargo esta contrariedad  no entibió el ardor guerrero y la sana pasión por la Zarzuela, que aún seguirá unos años  constituyendo el principal “argumento teatral” del repertorio de la Compañía. Que cosa más lógica en los años cincuenta que poner en escena un género tan español!. Y puntualmente, en Navidad vino, como caído del cielo “A Belén pastores”…

            Fue precisamente en ese año de 1955 cuando comenzó a funcionar en Carcaixent  un Cine-club, denominado “Cine-Club Estudio”, que además de la labor cinematográfica de proyección de films de calidad contrastada, con el debate consiguiente al finalizar la proyección, también organizaba  representaciones Teatrales, utilizando en parte los mismos actores de la Compañía Teatral. Este Cineclub estaba presidido por D.Ramiro Cucarella, y participaron entre otros Salvador Ortolá, Juan Gil, etc…

            El Cine Club desapareció posteriormente y la mayor parte de sus miembros se integraron en la Compañía Teatral.Es evidente que el pensamiento , criterio teatral y gustos de estos pioneros comenzó a marcar impronta en la Compañía, fruto de lo cual se visualizaria en la siguiente década  en que la  Compañía mantuvo una excepcional línea teatral poniendo en escena con brillantez lo más selecto del Teatro moderno.

            Hasta el final de los años cincuenta aún se suceden  la puesta en escena de Zarzuelas, con claro predominio de éstas sobre el arte de Talía: El número de representaciones oscilaba entre  dos y tres o incluso alguna más repartidas a lo largo de esos años.

 En 1956 ‘Los gavilanes”, “La tabernera del puerto”, “El barquillero” ,”La Alsaciana”, “La del manojo de rosas”, “El barberillo de Lavapiés”.

 En 1957  la Zarzuela empieza a perder terreno y solo se lleva a los escenarios “Luisa Fernanda” (2 representaciones) ; protagonismo que recupera sin mayores problemas en los últimos años de la década.

En 1958 : “La Alsaciana”, “El puñao de rosas”, “El Rey que rabió”, “El cantar del arriero”, y  “Katiuska”. Para levantar sobre los escenarios de 1959, “La Dolorosa”(5), “Molinos de viento”, “El huesped del Sevillano”, “Los claveles”,… hasta llegar a la puesta en escena de  “El último romántico” obra de nuestro paisano el Mestre Vert, que alcanza uno de los mayores éxitos siendo representada 3 veces durante las Navidades de 1959.

            El pensamiento teatral se va introduciendo en la Compañía y va trufando la escena  de obras de indudable interés, que conviven en armonia con el bullicio y colorido del ambiente castizo y lacapitulo 1 2 música zarzuelera. En 1956 se atrevieron con “Prohibido suicidarse en Primavera” de Alejandro Casona, autor exiliado y a la sazón mal visto por el Régimen , lo que les supuso una fuerte multa. También pusieron en escena las obras “El baile” de Edgar Neville  y  “Llama un inspector” de J.B.Priestley,…Sin duda el teatro que circulaba por las venas de la Compañía  comenzaba a gotear por los escenarios, vendimiándose una buena cosecha teatral. En 1957 fueron “La cena de los tres Reyes” de Victor Ruiz Iriarte y “Veneno para mi marido” de Alfonso Paso  fueron  las que compartieron tablas con la  zarzuela (Luisa Fernanda).

            Ya llegamos a  los felices 60 , pero realmente ¿fueron felices para el devenir teatral de Nuestra Compañía Artística Titular del Teatro Patronato?. Veámoslo.