CAPITULO 3           Estamos ya en 1963 y la filosofía del que fue  primer Director, y en estas fechas Presidente de la Compañía, Ramiro Cucarella se iba cumpliendo: “más y mejor!”. A partir de aquí, la dirección para ésta nueva época quedó en manos de  Juan Gil, que se demostraría una de las personalidades más decisivas en el exitoso despegue de la compañía.

 “.Fue el 2 de Marzo  y con la obra de Paso “El canto de la cigarra” se produjo el “debut” de la “nueva” compañía, como “Àgora”. Al parecer y según hemos podido averiguar, el nombre de la compañía , tan clásico, tan helénico, tan teatral, no se debió originariamente al director  Ramiro Cucarella, sino que fue sugerido en una de las habituales tertulias teatrales en el Casino Musical  por D.Vicente Boquera, aunque se barajó también el nombre de “ La Tertúlia  “ que pretendía recoger la tradición local del siglo  XIX. Y no carecía de lógica y oportunidad esta propuesta, ya que qué mejor lugar para reunirse, para hablar, para representar la vida, que sobre un escenario, allí donde lo hacían los griegos, en el  ágora. Esta será ya, para siempre ,su divisa con la que inundar los escenarios  a partir de este Renacimiento en la historia particular de nuestra entrañable troupe teatral .

            A la obra de Paso siguió la puesta en escena de  “Llama un Inspector”, que ya había sido estrenada en el 56, con dos representaciones , en Alzira y Castelló de la Plana. Pero sería de nuevo “La Mordaza” la que marcara el nuevo rumbo por los mares teatrales. Veamos:

            La Compañía “Àgora” había sido seleccionada para participar en el “Certamen Nacional de Teatro de Cámara y Ensayo” (IV Festival  Nacional de Teatro Aficionado) a celebrar  en Ciudad Real.

El 6 de Diciembre se representó de nuevo la obra de Sastre en el Teatro Moderno de nuestra Ciudad, para  desplazarse con posterioridad a las tierras de la Mancha, donde concursar, actuando allí con gran éxito, bajo la dirección de Ramiro Cucarella,  el 18 de Diciembre de  1963 en el Teatro Cervantes de Ciudad Real . El acierto escénico se vió recompensado con la obtención del galardón del  “Quijote de plata”, premio al mejor actor,  a Pascual Peralt: Había “nacido” una leyenda.  Este éxito, que recogió tanto la prensa local como la valenciana,  significó una gran publicidad, un reconocimiento en muchos ámbitos, y por consiguiente nuevas demandas de representaciones, apoyos  institucionales ( que ya habían hecho posible la presencia en el Certamen Teatral), y no poca fama,… Se había alcanzado una importante madurez artística .

Quizá la principal consecuencia de todo ello fue lo que supuso de estímulo, de reto teatral, de apuesta honesta por la calidad de obras y montajes, que superó con creces los niveles teatrales habituales en grupos de aficionados.

            No fue mala la cosecha teatral de 1964. El éxito cosechado con “La Mordaza” significaron 3 nuevas representaciones  en el Círculo Medina de Alacant y en el Ateneu Mercantil de València. Las mieles del éxito no enturbiaron la cabeza teatral de Àgora, y así este año también se volvió a poner en escena  “Vd. puede ser un asesino”,  pero el verdadero trabajo teatral de la compañía, la generosidad, el esfuerzo y tesón y el no dormirse en los laureles evidenciando que “La mordaza” no había sido flor de un día,  tuvo refejo en los escenarios teatrales con la puesta en escena de tres magníficas, a la vez que variadas, obras:  “A media luz los tres” de Miguel Mihura que se estrenó en Abril y tuvo tres representaciones ese año. Un éxito reconocido fué  “El retablo jovial ( compuesto por 3 farsas)” de Alejandro Casona, con 4 representaciones en Carcaixent, 2 en Castelló de la Ribera y 1 en el Círculo Medina de Alacant , sin olvidar la que se dio en Alzira, en el marco del Certamen Nacional de Teatro para la Juventud  (Organizaba la OJE, rama juvenil de la Falange, progresivamente menos “azul” y más acorde con la década). El año teatral se cerró con dos representaciones, en la  Navidad  de  “El Zoo de cristal” de Tennesse Williams.

            Estamos ya en la mitad de la década, en 1965  donde aún se representa  en varias ocasiones “Retablo Jovial” de Casona. Una de las farsas  se pone en escena ante el prestigioso director teatral D.Cayetano Luca de Tena, en el Círculo Agrícola Industrial y Mercantil de nuestra ciudad, como prueba para su posible pase en TVE, aunque al final diversas circunstancias impidieron que cuajara el proyecto. Tambien se pusieron en escena ese año unas obras de Buero Vallejo: “Las palabras en la arena” y  “Cuadernos de Teatro” ; aunque sin ningún lugar a dudas, el año teatral vino marcado por el centenario de D.Miguel de Unamuno, y la Compañía “Ágora” se sumó al homenaje con la representación de la tragedia desnuda “Fedra” que, aparte las representaciones en Carcaixent (tres), es llevada a los más diversos escenarios, Gandia,Oliva, Ateneo Mercantil de València,Circulo Medina de Castelló de la Plana, incluso ante el exigente público de la Escuela Normal de Magisterio de València, y en todos con el mismo éxito.

            Podemos establecer que  la onda expansiva del éxito que para la compañía  significó  “La mordaza”, trajo consigo una de las mejores cosechas teatrales, en lo que podríamos cifrar como la primera ‘edad de oro’ de Àgora , con apuestas teatrales de gran calidad y amplio impacto más allá de las fronteras locales:  Entusiasmo, proyectos arriesgados, arrojo crítico, solidez, voluntad., altura de miras, nivel cultural,…en suma, inteligencia y emoción en unas propuestas teatrales excelentes como fueron, además de las referidas con anterioridad, “Ninette y un Señor de Murcia” de Mihura con cinco representaciones en 1966, “Los intereses creados” de Benavente, con nueve representaciones en 1967 (era el año del centenario de nuestro premio nóbel),  una de ellas con ocasión del cierre del curso de actividades del Círculo Medina de Castelló de la  Plana, se representó en el Campo Deportivo de la Delegación Provincial dela S.F., bajo la experta dirección de Gil y Peralt, destacando especialmente la interpretación que de Crispín hizó Juan Gil, también “Remordimiento” de Vicente Gaos con una sola representación en el Teatro Moderno de nuestra ciudad (21 de Marzo de 1967)  y muy especialmente la difícil obra de Wittlinger  “¿Conoce vd. La Vía Láctea?” , estrenada el 13 de diciembre de 1967 en el Teatro Moderno y que aún se puso en escena en siete ocasiones más ,en diversos escenarios del país  hasta  Marzo de 1968 y que sin duda significó una de las mayores cotas de calidad artística de la compañía. Especialmente exitosa fue la representcación en el Cine Avenida de Bocairent el 27 de febrero del 68, dentro de las actividades del Aula de Cultura de la Caja de Ahorros; ésta obra del alemán Karl Wittlinger, adaptada al español por Manuel Collado, relata la aventura cruel y hermosa a la vez de un hombre, José Blanco, a quién la vida quiere convertir en Juan Negro. Pascual Peralt encarnó magistralmente los cinco personajes, desde la indiferencia del Doctor Neuros hasta el romanticismo emocional de Salvador Diávolo, no menos impresionante fue la interpretación de Juan Gil, debatiéndose entre la lucidez y la locura.

            Y llegamos a una fecha emblemática para el Teatro en Carcaixent y para la Agrupación teatral “Ágora” en particular, el 1 de Junio de 1968 , fecha en que se inauguran las obras de reforma del Teatro Patronato con la representación a cargo de la compañía, de la Zarzuela “Katiuska” del maestro Sorozábal, con libreto de G.del Castillo y M.Alonso.  Así consta en la placa de mármol que uno puede ver a la entrada de la sala:

  “El Rvdo. D.Enrique Pelufo Esteve fundador del Patronato bendijo estos nuevos locales el 1 de Junio de 1968. Inaugiurándose el nuevo teatro con la zarzuela “Katiuska” , por la Agrupación de arte dramático AGORA, patrocinada por la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Valencia”.

  Ágora volvía, digamos, a sus orígenes, al seno materno, a su mayor éxito de público al calor de sus incondicionales de mayoría zarzuelera, a lo seguro. No en vano desde la creación de la Compañía hasta el inicio de esta nueva andadura, “Katiuska” ha sido la obra más representada en esos quince años (en trece ocasiones) y ello a pesar del esfuerzo y complejidad que supune poner en escena una Zarzuela. ¿Significa esto que la compañía ha dado un nuevo giro en su línea artística?… tendremos que seguirles la pista para averiguarlo.

También tenemos  notícia que se representaron durante 1968 ,el “Don Juan” de Figueiredo  y como no“A Belén Pastores” de D.Manuel Cerdá, que siempre volvía a casa por Navidad.

Así pues, posiblemente en el final de los años sesenta , se encuentren  las primeras claves de lo que será la trayectoria teatral a través de la intensa década de los años setenta.